Los técnicos de la Fundación han sacado tabla a tabla cada una de las partes de este retablo del que se conservan la calle central, las dos laterales y parte de la predela. En la calle central está representada santa Águeda y sobre ella debió haber alguna otra escena que se encuentra cubierta por un marmoleado. En una de las calles laterales se hallan representados san Roque y san Miguel, y en la otra, san Sebastián y san Juan Bautista, todos ellos con sus atributos.
Haciendo las funciones de ático había una Anunciación, que, tras extraerla del muro, se ha podido comprobar que en realidad formaba parte de la predela, pues el corte de uno de los laterales encaja perfectamente con los restos que quedan de esta, y en los que están representadas dos escenas más: la misa de san Gregorio y el juicio final.
Todas las tablas acumulan suciedad, roturas, algunas producidas por clavos, y pérdidas de policromía, y el hecho de haberlas encastrado en el muro impedía ver algunos de sus extremos que, no obstante, y a pesar de los daños aparentes, parecen haberse conservado.
Las tablas serán ahora estudiadas en el taller de La Luz de las Imágenes y posteriormente retauradas. Una vez intervenidas, serán exhibidas en la próxima exposición de La Luz de las Imágenes que tendrá por sedes las poblaciones de Vinaròs, Benicarló, Culla y Catí, con el compromiso de devolver a la ermita el retablo una vez finalice la muestra. Será, por tanto, la primera vez que esta obra anónima se exponga fuera de su ubicación habitual.
Con esta obra La Luz de las Imágenes prosigue su tarea de recopilación de las piezas que integrarán su futura exposición, una veintena de las cuales ya están en su Centro de Conservación de Bienes Muebles para comenzar a restaurarlas.

