El escapulario pertenecería a otra pieza antes de ser incorporado a esta casulla, pues la primera de las escenas superiores del anverso aparece mutilada. La escena central representa a san Juan Evangelista, una figura inspirada en los antiguos filósofos griegos y romanos. En la pieza inferior aparece san Francisco recibiendo los estigmas.
En el reverso, en la parte superior, se encuentra un cáliz sostenido por dos ángeles, y en la inferior, está representada santa Ana, la Virgen y el Niño.
Todas las escenas se encuentran enmarcadas en una arquitectura plenamente renacentista.
Con esta casulla, trasladada ahora al taller de la Fundación, ubicados en los locales cedidos por la Diputación de Valencia, para ser restaurada, se inicia así la búsqueda, recopilación y análisis de las piezas que integrarán la próxima exposición, la décima, de La Luz de las Imágenes. Una muestra que de nuevo vuelve a la provincia de Castellón y que abrirá sus puertas a finales de 2013.

